El otro Algarve, el secreto de los surfistas
Al norte del Cabo San Vicente existe otro Algarve, más tranquilo, más sosegado, sin grandes aglomeraciones. Otro Algarve más atlántico, más rural, con grandes acantilados y arenales infinitos, refugio de surfistas y viajeros que como nosotros, siempre que podemos, buscamos refugio en destinos menos explotados, aún sin tanto masificación y allí que nos lanzamos.

Hace ya algunos años en el que el rodar de nuestro coche nos llevo desde LISBOA a pasar unos pocos días en este recóndito lugar del que vamos a dar buena cuenta en esta entrada, así que sí os apetece disfrutar de playas sin masificar y no le teméis a las olas y las aguas frías este es un destino que seguro que os gustará, bienvenidos a El otro Algarve, el secreto mejor guardado de los surfistas.
Los surfistas, como no, fueron los primeros en descubrir este Algarve más alternativo, más autentico, donde encontrar algunos pueblos blancos aún ajenos al turismo masivo, este Algarve menos visitado que en realidad es la Costa Vicentina, un frente atlántico de 60 km repleto de acantilados donde el mar golpea con fuerza y que ha labrado algunas de las playas más salvajes que al menos nosotros hayamos visitado nunca.
DÓNDE ALOJARSE
No os voy a dar mucho la brasa explicando donde alojarse, aquí por suerte no hay grandes resorts, pero si hay bastantes opciones de alojamiento, pequeños hoteles, Hostel e incluso las típicas Quintas. Nosotros nos alojamos en Aljezur, en un pequeño hotel escondite de surfistas con una bonita terraza donde ver increíbles atardeceres. En Booking.com encontrareis muchas y sin duda las mejores opciones.
Ahora sí, vamos al lio, vamos a descubrir el otro Algarve
PUEBLOS DONDE DESCANSAR
Sagres, donde disfrutar de unos atardeceres espectaculares, Carrapateira, Vila do Bispo, Aljezur el más grande y donde nosotros hicimos base y Odeceixe son los pueblos que no te puedes perder en una visita por estos lares.

Son pequeños pueblos blancos perfectos para desconectar, alguno de ellos muy ventoso, como Sagres y en la mayoría de ellos encontrareis muchos surfistas, cada uno tiene su propia alma, pero todos ellos son encantadores y con un ambiente bohemio, relajado aún.
LAS MEJORES PLAYAS
Salvajes y por suerte sin urbanizar son el reclamo de los surfistas en este otro Algarve. Enormes arenales, entre espectaculares acantilados y, eso si, ventosas y con aguas muy frías, nosotros no fuimos capaces más que de meter los pies.
Pero estas playas son una autentica maravilla donde pasear, hacer bonitas fotografías y donde disfrutar de algunos miradores con bonitos atardeceres, o algún que otro chiringuito donde deleitarse con una Cataplana de marisco o de peixe, un Polvo à lagareiro o la humilde pero deliciosa Sopa de peixe.
Nosotros nos las vistamos todas, solo la Praia da Amoreira, Praia da Arrifana en Aljezur y una de las playas más espectaculares de Portugal, la Praia da Bordeira, una duna de arena blanca gigantesca, un rio interior y un arenal que parece infinito. Un autentico deleite para los sentidos donde eso sí, nosotros tuvimos que usar las toallas para taparnos en pleno mes de julio.
Hay más y todas muy autenticas, pero las playas de Odeceixe, de Monte Clérigo o la Praia do Castelejo son otras otras no te puedes perder.
BONUS TRACK
Aún nos quedaba un largo periplo de vuelta a casa, y como no decidimos pasar la mañana en el Algarve, este sí, el más conocido y también más visitado, no es tan salvaje como la Costa Vicentina, pero tampoco tan masificado como Albufeira, así que hicimos parada en el bonito pueblo de Lagos y una de sus icónicas playas, la Praia da Dona Ana.
Lagos aún conserva un bonito centro histórico con calles empedradas, cuidado que resbalan, casas blancas, que rodean tranquilas plazas y restos de murallas del siglo XVI.
Es un lugar perfecto para disfrutar de una mañana de playa, pasear sin prisa por su entramado de calles donde entrar en pequeñas tiendas y sentarse a reponer fuerza en algunas de sus terrazas antes de continuar la marcha.
Y hasta aquí nuestro viaje a el Algarve, donde no tardaremos tanto en volver a descubrir esta vez sí el Algarve más turístico y alguno de sus icónicas playas.